Diana Sanchéz Barrios da el paso que faltaba: CDMX va por un deporte sin discriminación
- juan emilio lopez guadarrama
- 19 feb
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En una intervención que sacudió el Pleno, Diana llevó al Congreso un mensaje directo: el deporte no es solo competencia, también es identidad, cultura y comunidad, y por décadas fue un espacio donde se normalizaron el silencio, la exclusión y las violencias “disfrazadas de tradición”.
Pero el golpe político más fuerte vino cuando dejó claro de dónde nace la iniciativa: no salió de un escritorio del poder, sino de la lucha organizada de la sociedad civil. Diana hizo un reconocimiento público y frontal a la Asociación Nacional del Deporte LGBTTTIQ y más (ANADE LGBTTTIQ y más), encabezada por Iván Lara Medina, por documentar discriminaciones, acompañar a deportistas y sostener una agenda de derechos humanos “con datos, testimonios y dignidad”. En sus palabras, ella se asumió como canal legislativo de esa causa.
Durante el posicionamiento, Diana puso sobre la mesa lo que muchos prefieren ignorar: el deporte históricamente se construyó bajo normas rígidas de género, la heterosexualidad obligatoria y la cisnormatividad, estructuras que han expulsado e invisibilizado a quienes “no encajan”. Y lanzó un dato que no se puede barrer: de acuerdo con la ENADIS 2022, más de un tercio de las personas de la diversidad sexual ha enfrentado discriminación en el ámbito deportivo, lo que se traduce en abandono, miedo, autocensura y hasta afectaciones emocionales.
Por eso, dijo, no es “una fecha en el calendario”: es un acto de memoria, justicia simbólica y transformación cultural. La propuesta busca instituir el 19 de febrero como el Día contra las LGBTfobias en el deporte en la Ciudad de México, con un mensaje político claro: aquí el deporte se vive con dignidad, diversidad y justicia social.
El momento más emotivo llegó con el recordatorio de Justin Fashanu, futbolista inglés que en 1990 se declaró públicamente homosexual y pagó un costo brutal: rechazo institucional, estigmatización y aislamiento. En 1998, se quitó la vida tras enfrentar una acusación de agresión sexual que después fue archivada por falta de pruebas. Diana remató con una frase que quedó flotando en el recinto: “La memoria no es revancha; la memoria es garantía de no repetición.”
Con la Copa Mundial 2026 en el horizonte y la ciudad bajo mirada internacional, Diana enfatizó que no basta decir “CDMX es ciudad de derechos”: hay que demostrarlo con actos y decisiones legislativas. Y este, dijo, es uno de esos actos.
El cierre fue contundente: “Ningún cuerpo debe ser excluido del juego. Ninguna identidad debe ser castigada por competir. Ningún talento debe apagarse por miedo.” Porque cuando el deporte es verdaderamente humano, no discrimina: incluye, abraza y transforma.



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